Quiero compartir un muy buen enfoque aclaratorio publicado en Blog de Abel donde se puede apreciar la nota completa del Wall Street Journal sobre el episodio de la Fragata Libertad, los fondos buitres, etc. que fuera publicada de manera sesgada y parcial por The Nation (La Nacion para los ingenuos). Tomarse unos 2 minutos y leerlo es muy alcaratorio y enriquecedor, aqui va:
Hace
ya bastantes días que reúno noticias sobre el episodio de la fragata Libertad,
retenida en Ghana. Pero las anécdotas no me impulsaban a escribir; quería ver si
podía extraer alguna reflexión válida sobre el asunto.
Se
la sigo debiendo, pero ya sé lo que me parece relevante del asunto: el viejo
tema de las internas argentinas, que - como en todos los países que no han
logrado construir un patriotismo abarcador - hace que los odios, y hasta las
peleas por intereses, las volquemos entre nosotros mismos.
En
este caso, para citar sólo los vinculados al Estado, Defensa y Cancillería se
echan mutuamente la culpa, la Armada dice
que fue una decisión interministerial, y Verbitsky - vocero de una coalición
con fuerte presencia en el gobierno - responsabiliza
a la Armada y al ministro de Defensa que le permite demasiada autonomía para
su gusto.
Mientras,
es el Wall Street Journal - un diario extranjero, que desde su nombre
ya aclara cuáles son sus intereses, pero mantiene una razonable práctica de
periodismo en serio - el que da algnna información interesante
sobre cómo se mueven los que están detrás del episodio. Encontré la nota en el
sitio "Embajada abierta", de Jorge Argüello. Después vi que
LaNación la había reproducido en forma parcial con un título sarcástico
Un
buque argentino protagoniza una telenovela, pero decidí subirla aquí.
Recordando al Martín Fierro, que resumió el asunto mucho mejor "Tengan unión
verdadera en cualquier tiempo que sea porque si entre ellos pelean los
devoran los de afuera".
El lobby contra la Argentina desconcierta a sus propios “miembros”
Por
IANTHE JEANNE DUGAN
Cuando
un fondo de cobertura de Nueva York detuvo a un buque escuela argentino en Ghana
a principios de este mes, la atención internacional se centró en un grupo de
presión que está en el centro de un forcejeo financiero de alto riesgo. Para
Larry Matlack, un granjero de Kansas, cómo fue que llegó a estar
afiliado al grupo constituye un misterio para él.
El
barco argentino ARA Libertad fue detenido este mes por el fondo de cobertura
Elliott Management, que respalda a un grupo de presión de
inversionistas.
El
Sr. Matlack es presidente del Movimiento de Agricultura estadounidense, un grupo
de defensa de los agricultores que se incluyó entre los aproximadamente 40
miembros de la American Task Force Argentina (ATFA), cuya misión es ayudar a
los inversionistas a recuperar el dinero del default de los bonos argentinos
bonos de 2001 y la reestructuración posterior.
Pero
el señor Matlack y algunos líderes de otros grupos que representan a los
ganaderos, los profesores y los agricultores, no entienden por qué ATFA incluyó
a sus organizaciones como miembros como “unidos por una reconciliación justa y
equitativa” del default de Argentina.
Nos
comunicamos con él cuando sembraba trigo en su granja, y el Sr. Matlack dijo que
nunca había oído hablar de la ATFA. “Nosotros nada tenemos que ver con
la deuda de la Argentina”, dijo.
Los
líderes del capítulo de Colorado de la Asociación Estadounidense de Profesores
Universitarios, que figura asimismo entre el listado de miembros y
simpatizantes del ATFA, están perplejos. “Desconozco por completo de qué
se trata todo esto”, dijo Ray Hogler, director legislativo de la asociación de
docentes.
Ambos
grupos fueron eliminados de la lista después de que el Wall Street Journal
alertó a ATFA acerca de estas discrepancias.
Robert
Raben, director ejecutivo del ATFA, dijo que el grupo de lobby tiene un sistema
para que sus miembros opten por estar incluidos o excluidos, y todos los que
figuran como miembros en algún momento firmaron un formulario de autorización.
El Sr. Raben, ex secretario adjunto del Departamento de Justicia de EE.UU., que
encabeza una empresa consultora, indicó que se comunicará con los miembros para
actualizar la lista si fuese necesario.
El
grupo de lobby acaparó la atención la semana pasada después de que uno de sus
patrocinadores, el fondo de cobertura Elliott Management Corp., detuvo al ARA
Libertad, un buque de 103 metros de largo. Se trata del esfuerzo más reciente
de NML Capital, una división de Elliott, por cobrar $ 1,600 millones, un monto
que según los tribunales se le adeuda debido al default de Argentina.
Argentina
argumentó que el barco fue a Ghana a realizar funciones militares y estaba bajo
protección contra un embargo. El jueves un juez en lo mercantil de Ghana
rechazó ese argumento y ordenó que si Argentina no entregaba una fianza de $20
millones, debía permanecer en un puerto del país. Se espera que Argentina
apelará esta decisión.
Un
portavoz de Elliott no quiso comentar al respecto.
En
un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina se refirió a
la vinculación que tiene Elliott con ATFA. Por su parte, este grupo sostiene que
Argentina tiene el dinero, pero se niega a pagar. Desde 2007 ATFA ha invertido
más de $ 3 millones en actividades de lobby, y entre sus victorias se cuenta la
legislación pendiente en EE.UU. que básicamente obliga a Argentina a pagar a los
inversionistas.
Jorge
Argüello, embajador de Argentina en los Estados Unidos, criticó recientemente a
ATFA, al describirlos como “el lobby de fachada de los fondos buitre, con el
objetivo de ganar millones a cambio de lo que habían obtenido por apenas unos
centavos”.
ATFA
señaló que al gobierno no le gusta la presión generada. “La situación de
Argentina como país moroso internacional ha sido bien documentado”, dijo en un
comunicado reciente.
En
2007, ATFA dio a conocer los nombres de cinco partidarios, entre ellos
Elliott. “Los miembros han cambiado a lo largo de los años, y
continuará ocurriendo, mientras Argentina luche tan arduamente por eludir sus
compromisos”, escribió Raben en un correo electrónico. “Esa es la única razón de
habernos agrupado; ese es el único interés de ATFA: llamar la atención sobre el
mal comportamiento de Argentina”.
Jess
Peterson, un ranchero de Montana que es vicepresidente ejecutivo de la
Asociación de Ganaderos de Estados Unidos, informó que su grupo se unió al ATFA
porque los agricultores se ven afectados por las políticas comerciales
relacionadas con las importaciones de carne y productos agrícolas. Los maestros
tienen inversiones en Argentina a través de sus fondos de pensiones.
“Estamos
agradecidos de que ATFA está haciendo correr la voz acerca de las medidas
equivocadas de Argentina y cómo esto incide en todo: desde los profesores hasta
los empresarios y la zona rural de Estados Unidos”, dijo Peterson.
Pero
otros afirman que sus afiliaciones parecen haber sido extrapoladas de las cartas
que escribieron a los legisladores estadounidenses, muchas de los cuales fueron
publicadas en el sitio web de ATFA.
Hasta
que The Wall Street Journal indagó al respecto, en el sitio web aparece una
nota de prensa escrita por el Movimiento Agrícola de Estados Unidos, que cita a
su presidente, el Sr. Matlack, el granjero de Kansas. Se refirió a la deuda de
Argentina como “ una manipulación para reducir el valor de su moneda y crear un
incentivo desleal para las exportaciones de productos agrícolas de su
país”.
Pero
el señor Matlack dice esta carta no fue escrita para ATFA. David Senter, un
consultor con sede en Washington que trabaja con el grupo de agricultores
estadounidenses, dice que recuerda vagamente una reunión que tuvo lugar hace
algunos años, en la cual los agricultores se reunieron para discutir el tema de
Argentina.
“Quizás
hubo una carta pidiendo apoyo para remediar la situación del default”, dice el
Sr. Senter. "Alguien debe haber desenterrado esa carta de camino de
vuelta.”
Algunos
dicen que no tienen ni idea acerca de por qué figuran en la lista. “Yo nunca he
oído hablar acerca de la American Task Force Argentina”, afirmó Nate Cabello,
presidente de Productores Ganaderos de Washington, un grupo comercial cuyo
nombre también fue retirado de la lista después de las preguntas hechas por The
Wall Street Journal.
American
Task Force Argentina es copresidida por Robert Shapiro, ex subsecretario de
Comercio de EE.UU. que ahora dirige una firma consultora. La otra copresidente
es Nancy Soderberg, quien se desempeñó como embajadora ante la ONU y asesora de
política exterior del fallecido senador Edward M. Kennedy. La Sra. Soderberg no
respondió a las solicitudes de comentarios sobre este asunto.
El
Sr. Shapiro dijo que los miembros tienen un “fuerte interés en normalizar las
relaciones económicas y comerciales entre los EE.UU. y la Argentina. Es por eso
que se unieron al grupo… Ni yo ni la Embajadora Soderberg toleraríamos incluir a
una organización si no se habían unido a estas actividades”.
Fuente :http://abelfer.wordpress.com/author/abelfer/

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